Como la primera ansiada bocanada de humo de cigarrillo después de una larga espera podría describir las sensaciones que recorrieron mi cuerpo aquella noche, de como poco a poco mi cuerpo se llenaba de esa sustancia exquisita, cuativadora, casi mareante pero a su vez maligna y casi prohibida, bajo sus efectos no dude en probar por segunda vez tan preciada dosis continuando el ritual hasta ir gastándola dejando en mi mente la huella irrevocable de su sabor, de su aroma y con el anhelo apasionado de que aquel primer "cigarrillo" no se consumiera.
Sin pensar y bajo el efecto de la droga no pude cesar las caricias, ya no podía pensar, mi parte racional se bloqueaba dejando paso abierto al mar de sensaciones, con los sentidos dispuestos buscaba darle regocijo a cada uno de ellos, y así poco a poco cedimos lugar a la no bien recibida conclusión, dando paso en mi a un sin fin de incertidumbres. Aunque, puedo denotar que tiempo después disipaste determinadas dudas; incluso con el conocimiento de que los hechos eran perfidia.
Hoy, sin embargo, no me queda la resaca y ni el mal sabor de boca cada vez que reanudamos la historia desde el previo trance, ni cada vez que nos ausentamos de el; antagónico el nocivo vicio me seduce y me deja el desasosiego de la próxima dosis que innegablemente se acrecienta
Así que permaneceré aquí mitigando el deseo, anhelando que, en un tiempo no muy remoto llegues aquí a mi lado me regales esa sonrisa embelesadora; y compartamos el cigarrillo para absorber esa primera bocanada

2 comentarios:
ey danielito!!! q cursi eres!!!!!!!!!!!!!
jajaja.. ntc... esta chido tu blog!!! te quiero!!!
no inventes alvarado esta cabron como escribes!!!tngo lagrimas pero al mismo tiempo m stoy riendo, no inventes te malviajas bn loco, pero bueno te entiendo eres genial, lo sabias? Aparte este tiempo que te he conocido mas he aprendido a qererte un monton nunca cambies me lo prometes???
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