viernes, 6 de julio de 2012
Día 0
Se despierta al compás de los sonidos matutinos, el trino de los aves, la voz de oferta del trabajador de cierta compañía de gas, el ruido de la escoba purificando las entradas de las casas ajenas y la propia; Respira profundo mientras su cuerpo y su cerebro van despertando a las sentidos, la primera de ellas el olor a tierra mojada, ha llovido toda la noche, ese olor característico lo transporta a los días en que solía correr a mojarse bajo la lluvia, a hacer pastelillos de tierra y agua para jugar a una guerra inofensiva con los compañeros de la cuadra sin importarle el regaño que mas tarde recibirá por parte de su madre al llegar desaseado pero esa tarde lluviosa llena de risas, de amistades, de libertad nadie podría borrársela de la memoria, indudablemente eran tiempos mas sencillos.
Su primera hazaña del día es lograr separarse de su eterna amada, su compañera, su cama; al consumarla baja hasta la cocina para recibir otro puñado de impresiones que evocan tardes melancólicas al primer olfateo del café que se ha preparado; que días aquellos en los que solía sentarse a disfrutar una taza en camaradería y charlar de un sin numero de temas siempre teniendo el cuidado de no quedar como el desinformado sin saber que las mismas asambleas se repetirían a través de los años cambiando las tazas por vasos plagados de alma de cebada, agave, malta, centeno, papa, uva.
Su siguiente tarea la realiza instintivamente sin darse cuenta que al ducharse purifica y deja atrás la pesadez, la energía negativa, los sueños, las victorias, las derrotas, de los días anteriores; para entrar de lleno al nuevo día. Revisa la hora pare verificar que todo va de acuerdo al itinerario, va retasado por algunos minutos y aun así se da el tiempo para no olvidarse de su otra amante, la música, enciende el reproductor y comienzan a sonar las melodías la mayoría de ellas lo transportan a determinado instante a aquella noche de farra, a alguna tarde de soledad, aquella que compartió con esa persona querida; el beat de cada una de ellas bombea al compás de corazón; sonríe, da paso a la melancolía, se entusiasma, suspira.
Es demasiado tarde decide que después de tanto trabajo puede darse el lujo de tomar un taxi, así podrá realizar un poco de trabajo físico solo por no dejar a la haraganería ganar mas terreno sobre su masa corporal, cuando decide revisar una vez mas la hora se da cuenta que algo es seguro llegara tarde a la cita no importa ya el medio de transporte.
Sale apresurado de su casa dado que en el numero donde telefonea para pedir un servicio de taxi no encuentra respuesta alguna, mientras se acerca a la acera estudia las opciones de la probabilidad de tomar un auto del otro lado de la avenida, a su parecer acortaría el tiempo para que el taxi se dirija directo a su cita sin la necesidad de tomar el siguiente retorno ya que eso si seria una perdida de tiempo; se enardece de su inteligencia; al estar cruzando la calle extrae su celular de la cazadora decidido a mandar ese mensaje de buen día con palabras dulzonas a esa persona que comparte con el en ese momento sus sueños, sus alegrías, sus tristezas, su compañera, su amiga, su amante. Lo siguiente que escucha es solo el chillar de las llantas de un auto cuando intenta voltear es demasiado tarde el golpe es inevitable, al revolotear de su cuerpo se van yendo sus recuerdos, las nuevas ideas que implementaría hoy en el trabajo para sentirse mas útil, el amor, el odio, el viaje planeado, junto con sus pertenecías, su reproductor, su billetera y llaves de su casa, todo quedara reducido a un cuerpo inerte que solo sera recordado a través de fotografías, comentarios, sollozos, y uno que otro "era un buen amigo".
Su nuevo despertar seguramente sera en un lugar donde se dice no hay dolor, ni tiempo, ni espacio; que dichoso el que no tendrá que sufrir mas las guerras, el desamor, el dolor, el odio, la explotación de los mas débiles, el rencor, el hambre, el futuro incierto de su país, del mundo, que día a día se va acrecentado.
Entretanto nosotros seguiremos sobre nuestro camino sintiéndonos seguros de el sin saber que deberíamos estar preparados, amar sin limites, hacer lo correcto, perseguir nuestros sueños, disfrutar cada momento por que no sabemos ni el día, ni la hora, en que se nos llamara a entregar cuentas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario